¿El fin de una etapa?
Miércoles, 9 de Julio del 2008, por Arkaninger FeizasMañana vuelvo a Sevilla después de pasar más de 10 meses viviendo en Barcelona. Estos últimos días han sido lo típico, despedida por aquí, despedida por allí… bueno, de hecho prácticamente todas han sido en el mismo sitio, playita de la Barceloneta.
Lo mejor que me llevo de estos diez meses aquí es la gente que he conocido. Los Tiburones, por supuesto (Hélder, Carlo, Andrea, César, Peppe y Gabriele). Los demás portugueses (Hugo, Luis, Tiago, Vera, João, Carlos…), italianos (Matteo, Elettra, Alice, Valentina, Max, Eloisa…), y de casi todo el resto del mundo (Alice de Francia; los pinches perros mexicanos Luis y Fernando; Johnny, el ARTISTA inglés; Patrick y Ola de Polonia; Bastian y Berny de Alemania; Wohl de Austria, Viviane de Brasil)… ¡incluso españoles (enormes Elena, Rubén, Carlos, Blanca, Pepe…)!
Y además del recuerdo que se guarda en la memoria, se guardan ciertos regalos. El mejor regalo que me llevo de Barcelona es una canción que me escribió Elena anteanoche, una hispano-ecuatoriana simplemenete genial, que además de dominar el inglés y el francés (el idioma, cabrones), aún recuerda algo de ruso, hace probablemente, si no la mejor, una de las mejores tortillas de patatas que he probado en mi vida (por la que le pedí matrimonio), unas croquetas de jamón de flipar, unas papas arrugás con mojo que te llevan directamente a Canarias, y por si fuera poco, toca la guitarra y canta como Dios (con mayúsculas por Ella, no por él).
Manu, Manu chao te digo,
y tú dices “vente
a Sevilla,
saldremos de bar en bar”.Manu, te veré te digo,
por la webcam,
sin pensar que
borraremos la distancia.Y pronto me enseñarás ese lugar
donde solías siempre estar
con tus amigos del fútbol.Hablarás y reiré,
tú vendrás y yo iré.
Jugaremos al ping pong,
necesito una revancha…
y nos volveremos a ver.Manu, Manu chao te digo,
como un hasta luego
que luego recordaré
hasta que no quede pendiente.Manu, te veré te digo,
el brazo izquierdo
metido en agua de mar
sin pensar.Y pronto me enseñarás ese lugar
donde solías siempre estar
con tus amigos del fútbol.Hablarás y reiré,
tú vendrás y yo iré.
Jugaremos al ping pong,
necesito una revancha…
y nos volveremos a ver.
Nos volveremos a ver.Elena Palacio, Barcelona, Julio de 2008
El mejor regalo que nadie podía hacerme.
Solo tuvieron tiempo de sacar seis discos, porque volviendo de un concierto una noche, Jesús de la Rosa tuvo un accidente de tráfico y murió. Los tres primeros son bastante diferentes de los tres últimos. Aunque a mí me gustan más los primeros, los otros también tienen cosas muy buenas (Tu frialdad es una maravilla).