Al final ganó el que tenía que ganar.
Raikkonen tenía que superar en la general a Hamilton (siete puntos) y a Alonso (4 puntos), y se meó a los dos como quiso, por varios motivos.
McLaren es una basura y Ferrari sabe competir. Por eso entre Kimi y Massa le cerraron el paso a Hamilton desde que empezó la carrera, eso sirvió para que Alonso adelantase a Hamilton y ponerlo nervioso.
Hamilton es un novato y Alonso no tenía el favor de su equipo. Hamilton no pudo con la presión, se vino abajo, se salió de pista, jodió el coche… pero gracias al cochazo que tiene, consiguió subir hasta el séptimo puesto. Alonso no estrenaba motor y bastante hizo con intentar seguir el ritmo de los Ferraris… bastante poco, quiero decir.
Y, simplemente, Kimi es la polla. Debutó en la F1 sin haber corrido nunca en F3000 ni en F3, y en su primera temporada ya consiguió nueve puntos… ¡con Sauber! En su primera carrera en F1 ya consiguió puntuar, y eso que entonces solo puntuaban los seis primeros. Alonso debutó el mismo año que Kimi, y el mejor puesto que consiguió esa temporada es un décimo.
Y los pobres asturianos salían a la calle para celebrar que su ídolo había perdido. Hay que ser tontos. No tengo absolutamente nada en contra de los asturianos y mucho menos de Asturias, pero los que salieron a celebrar el resultado o son mu tontos, o simplemente tenían muchas ganas de fiesta. Sinceramente, está bien, vuestro mayor enemigo no ha conseguido su objetivo. Pero es que vuestro amo y señor se comió el mismo nabo que él.
Felicidades a los que vieron la carrera, y a los que se rieron tanto como yo.