Experiencia
Martes, 27 de Mayo del 2008, por Arkaninger FeizasEn la última cerveza del último bar
me propuso no decirme su nombre,
se pasó la lengua por los labios
y fui de todo menos hombre.
Metió su mano bajo mi camisa.
Ochenta y dos guantes blancos para
Ella y sus cuarenta ladrones,
yo soy solo un raterillo.
Después de quitarme el corazón
venía lo único importante:
“¿cuándo me quitas el calzón?”
“Espera muñeco, estás muy elegante”
Creía que lo tenía todo controlado,
algo normal en una cama de un solo lado.
Ella, Directora Comercial de una cama sin fronteras,
yo soy solo un becario de tercera.
Con sus ojazos,
algún autor pestiño podría
escribir un par de tomos
de edulcorados poemas.
Yo prefiero mirarlos de cerca
mientras follamos alegremente.
Ella es Teniente General del orgasmo fingido,
yo soy solo un insurgente.
Arkaninger Feizas. Mayo de 2008