Un día por Londres

Miércoles, 5 de Diciembre del 2007, por Arkaninger Feizas

Estos últimos días he estado moviéndome bastante de aquí p’allá. Entre el pasado fin de semana, que estuvimos unos colegas entre Albons y L’Escala [catalán] en casa de mi compañera de piso, y el anterior, que estuvo en Barcelona mi madre haciéndome una visita (y trayéndome comida casera, un gesto que nunca olvidaré…), y estuvimos dando vueltas por Las Ramblas, Ciutat Vella, y viendo Casa Milà y Casa Batlló (que se merece un post aparte), de Gaudí… el miércoles me escapé a Londres.

Londres es una ciudad que nunca me había llamado especialmente la atención, y sin embargo cuando mi compañera de piso me dijo que actuaba allí su grupo favorito, y que el vuelo costaba 20 euros ida y vuelta, le dije que nos íbamos para allá del tirón. Nosotros poníamos el dinero, y Ryanair los aviones.

Amanecer aéreo

El problema era que el concierto era el miércoles, y yo el viernes tenía un examen, así que la cosa iba a ser rapidita (lo que viene siendo un aquí te pillo, aquí te mato asexual. El martes por la noche fuimos cap a Flaçà (Girona) y de allí a Albons, donde apenas durmimos una hora, y a las 4.45 nos fuimos hacia el aeropuerto de Girona, para aterrizar en el aeropuerto de Stansted a las 7.30, y llegar a Londres capital a las 9.00.

Londres es una ciudad impresionante, muy guapa. Es muy capitalina, casi más exagerado que Madrid, con banderas del Reino Unido por todos lados, montones de edificios gubernamentales…

Íbamos a estar en Londres solo unas cuantas horas, así que había que ir a carajo sacao. Primero la Torre de Londres y el Puente de la Torre, y de ahí a la catedral, que debido a las prisas (y al hambre) de mi querida compañera de piso, solo pudimos ver por fuera.

Catedral de Londres

Después estuvimos un rato paseando por la ciudad sin fijarnos muy bien por dónde, nos metimos en un kebab “baratito” a comprar algo de comer, y como hacía más frío que alicatando iglúes, nos lo comimos en una estación de metro, que si no es de lo mejor de la ciudad, es porque la ciudad es la polla. No sé si suele sufrir averías frecuentemente, pero aparte de que pasaba prácticamente cada minuto, los trenes del metro de Londres son más que cómodos.

Hay poco que contar de Londres que no se sepa por casi todos, aunque uno de los mitos se me derrumbó al verlo (por fuera, claro), aunque un amigo que vive allí ya me había avisado: Buckingham Palace no impresiona. El mito que no se derrumbó fue el de ser una ciudad cara. 2 libras el billete sencillo de metro. Montones de taxis en cualquier calle del centro de la ciudad (Westminster fue la zona que más visitamos), aunque muy variaditos: de colores, con burbujas, con fotos del Taj Mahal, café… el típico taxi-cab ha cambiado por fuera, y apenas los hay completamente negros, pero siguen siendo casi todos del mismo modelo.

Y paseando de un sitio a otro, estuvimos visitando Leicester Square, Picadilly Circus, Trafalgar Square, Covent Garden Market… cada lugar muy diferente y todos muy guapos, sí, pero si hay un sitio que por sí solo merezca una visita a la ciudad, es el Big Ben.

Big Ben

El Big Ben es la polla. Y no por su tamaño, por sus campanadas, por lo cuidado que está o por su entorno; más bien es por todo a la vez. En cierta manera, el conjunto del Big Ben, el Parlamento y el Támesis me recordaba a la Giralda, la Catedral y el Guadalquivir, en Sevilla, y me resultó muy curioso, porque nunca he visto esa imagen realmente (el Arenal tapa la Catedral desde la otra orilla del río).

Me tiré alrededor de una hora simplemente observando el Big Ben y el Parlamento, cruzando el puente varias veces para verlo desde cerca y desde lejos, desde la izquierda y desde la derecha, desde fuera y desde fuera (no me quiero ni imaginar cuánto valdría la visita… la visita a la Torre de Londres eran 24 euros).

Total, que desde luego no me arrepiento ni a pesar del resfriado con el que volví de premio. Y además pude ayudar a Robí a cumplir el sueño de su vida (ya he hecho mi buena acción), ver en directo a su grupo favorito.

Manu y Robí frente a la Torre de Londres

Para volver, autobús hacia el aeropuerto a las 3.00 y avión a las 8.00 (hora local), así que aproveché y me eché unas cuantas siestecitas, entre noche y mañana, en la parada del autobús, en el autobús, en el aeropuerto, en el avión, en el tren para Barcelona, en el metro hacia la universidad… en clase de catalán…

4 comentarios en “Un día por Londres”

  1. capi escribió:

    Oye, a mi (y creo que a todos) nos ha quedado una duda…

    ¿Qué grupo era? Jajajaja!

    Salud compadre

  2. esú escribió:

    Jejeje, cierto, ¿qué grupo era? ^^
    Londres es genial, eh? A mí me enamoró desde el primer día :þ
    Para la próxima, cuando uno coje el metro se pilla el one-day ticket, es mucho más económico :)

  3. Arkaninger Feizas escribió:

    Era Rise Against, no lo conocía hasta que esta mujer me habló de ellos. Es más, sigo sin concerlos xD

    esú: nos pillamos la one-day, y te aseguro que le sacamos mucha rentabilidad xD si no cogí 10 veces el metro, no lo cogí ninguna :P

  4. agu2v escribió:

    No sé si ya te lo dije o no, pero Londres es la polla. La capital europea más guapa, y más capital, sin duda, aunque no conozco todavía Berlín. Eso sí, cara de cojones.. porque seguro que no probaste a pedirte una cervecita, que las 5-6 libras no te las qita nadie (unos 7-9 euros).

    Y así me gusta, haciendo valer el mito: el hombre q duerme en cualqier lugar y en cualqier postura (excepto el aeropuerto de bérgamo, pero es q ahí tiene cojones)

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